Gordon Hayward fue el protagonista más desdichado del estreno de la temporada NBA. La imagen de su tobillo izquierdo destrozado sin haberse cumplido la mitad del primer cuarto ha dado la vuelta al mundo. La escena fue tan impactante que cogió desprevenidos a jugadores y aficionados. A pocos metros del banquillo de los Cavs, los jugadores locales reaccionaron como habría hecho cualquier persona sensible ante la desgracia de Hayward.

 

 

Compañeros de equipo y jugadores de los Cavaliers, incluyendo al alero LeBron James, acompañaron a Hayward para darle ánimos cuando lo sacaron del campo en camilla con toda la pierna izquierda inmovilizada y en medio de una ovación de los seguidores de los Cavaliers puestos de pie.