Tres futbolistas profesionales enfrentados a 100 niños en un campo de fútbol. Los pequeños se dividen en 30 delanteros, 30 centrocampistas, 30 defensas y 10 porteros. Un intento de organizar algo completamente loco y descontrolado. Una prueba más de las que se les ocurre a los japoneses para entretenerse en los programas de televisión. Al menos la imagen da la vuelta al mundo.