Wimbledon. El deseado. Un Grand Slam que todo tenista sueña con ganar. Un Grand Slam que es considerado por todos como el más importante de los cuatro que se disputan a lo largo del año. Un Grand Slam al que se define como la cuna del tenis. Es el más antiguo de los cuatro. Es el más cotizado. A lo largo de la historia, el tenis nacional apenas ha podido disfrutar de las mieles del éxito en el All England Club. Una y otra vez, los jugadores españoles han tropezado sobre la hierba de unas pistas que son antagónicas a la tierra batida donde los jugadores españoles se forjan desde niños. En más de cien años de historia, solo cuatro elegidos han conseguido conquistar Wimbledon para el tenis español.

El primer de ellos fue Manolo Santana. Un auténtico pionero del deporte en España. Un jugador que rompió todos los prejuicios deportivos de un país que vivía inmerso en una dictadura y que en 1966 disfrutó de un auténtico milagro. Una situación tan inesperada como trascendente. Manolo Santana venció a Dennis Ralston por 6-4, 11-9 y 6-4, convirtiéndose en el primer jugador nacional en coronarse en el All England Club. Pasarían casi 30 años para que el tenis nacional volviese a los más alto de pódium en el Grand Slam inglés. Lo hizo de la mano de Conchita Martínez en 1994. La extenista aragonesa se impuso a Martina Navratilova por 6–4, 3–6, 6–3, corroborando el buen momento del tenis femenino español, que en aquel momento contaba con una Arantxa Sánchez Vicario pletórica. Roland Garros y Wimbledon tuvieron título femenino español en aquel memorable 1994.

Con el siglo XXI emergió la figura de Rafa Nadal. Sus triunfos no tardaron en llegar. Tras un par de finales disputadas en Wimbledon, en las que cayó ante Roger Federer, el tenista de Manacor cumplió su sueño al imponerse al tenista suizo en el Grand Slam inglés de 2008. Aquel es considerado por muchos como el mejor partido de la historia del tenis (6–4, 6–4, 6–7(5–7), 6–7(8–10), 9–7). Un triunfo que repetiría solo dos años después, al imponerse a Tomas Berdych por 6–3, 7–5, 6–4. El circulo, de momento, lo cierra Garbiñe Muguruza, que tras vencer a Venus Williams por 7-6 y 6-0 se ha convertido en el cuarto jugador español en coronarse en Wimbledon. Un hito que logró junto a Conchita Martínez, que hizo las veces de entrenadora durante esta edición del Grand Slam británico.