La épica Strade Bianche vivida este sábado en las carreteras de la Toscana llamó la atención de todo el mundo del ciclismo y atrajó las miradas de todo el deporte en general. Los aficionados esperaban con ansias la llegada de este tipo de carreras de un día, las clásicas de primavera que tantas hazañas recogen cada temporada.

En esta ocasión esta joven carrera, pasada por agua y barro, dejó imágenes para el recuerdo. Los ciclistas lo dieron todo y no dejaron ni un milímetro de su cuerpo limpio de barro. El ganador de la carrera fue el belga Tiesj Benoot. Romain BardetWout van Aert completaron el podio. Este último, triple campeón del mundo en ciclocross, se ha pasado al ciclismo en ruta.

Van Aert dejó una de los momentos de la carrera en la llegada final en Siena. No fue capaz de superar la dureza de una de las últimas cuestas antes de llegar a meta y se cayó de la bici por los calambres que le entraron en las piernas. Pero su pundonor le dio fuerzas para subirse a la bicicleta de nuevo y más mal que bien volver a pedalear los últimos metros a línea de meta.

Valverde y las imágenes de épica, barro y sacrificio de una Strade Bianche inolvidable