El verano es tiempo de la NBA femenina (WNBA), su espléndida puesta en escena y un estado anímico entre las jugadoras que más valdría que tomaran como ejemplo sus homólogos en la NBA. Por eso un simple retraso en el partido que enfrentó a Indiana Fever y Washington Mystics, retraso motivado por la lluvia filtrándose por el techo del Verizon Center, animó a las jugadoras locales a echarse un baile en lugar de acudir a vestuarios como manda el protocolo. Y tantas ganas le pusieron que de inmediato acabaron contagiando a sus rivales de Indiana para montar poco menos que una fiesta en la pista.

El partido, por cierto, pudo finalmente reanudarse para terminar con victoria de las Mystics por 100-80.