Jan Oblak no solo es grande dentro del campo, también nos deja obras que lo engrandecen fuera de él. El meta esloveno ha financiado parte de las obras del parque de recreo de la ciudad en la que nació e incluso ha cogido la brocha para vestirse de pintor.

El futbolista, natural de la localidad eslovena de Skofja Loka, aprovecha muchos de sus días libres para pasarse por el lugar que le vio crecer.

Su última actuación de cara a ayudar a los suyos ha sido pintar las instalaciones de un parque preparado para los más jóvenes de la localidad eslovena. 

En su localidad pueden estar muy orgullosos del meta atlético, que además, este lunes fue nominado al Balón de Oro.