Ya advertía LeBron James tras haber sufrido su primera expulsión tras 1.082 partidos de carrera y bien que se resarció en Atlanta ante los Hawks. Visiblemente motivado James terminó el partido, que supuso la décima victoria seguida de los Cavs (114-121), con 24 puntos y 12 asistencias. Pero sin duda lo que más recorrió las redes como la pólvora fueron sus dos increíbles tapones, el primero de los cuales, realizado sobre el joven de segundo año Taurean Prince, exhibió su condición más salvaje.

El segundo tapón, con el encuentro casi sentenciado, resultó igualmente aplastante, y esta vez, a la estrella de los Hawks, el base Dennis Schroder. Y es que por LeBron no parece pasar el tiempo.