El Madison de Nueva York asistió a uno de los mejores partidos de la temporada en la NBA. Los Knicks dominaron tres cuartas partes de encuentro alcanzando hasta 23 puntos de ventaja ante unos Cavaliers que volvieron a parecer hundidos. Pero varios roces en pista, y en especial el que mantuvieron Enes Kanter y LeBron James, terminaron por encender a los de Ohio, que iniciaron una remontada en el último cuarto que los llevó a anotar 43 puntos en esos doce minutos, la marca más alta en el Madison desde 1992.

En pleno subidón y tras una gran acción defensiva rival James remató un 2+1 imponiendo su enorme fuerza ante la falta del base Jarrett Jack.

No fue la única salvajada del mejor jugador del mundo, al que la cámara superlenta adora cuando está desatado, como fue el caso en uno de sus pabellones favoritos para terminar imponiéndose por 101-104.