La gesta de Garbiñe Muguruza en Wimbledon quedará marcada en la historia del tenis español convirtiéndose en la segunda jugadora tras ‘Conchita’ Martínez en 1994 en levantar el trofeo en la Centre Court. Como corresponde a todo campeón, la caraqueña, con una gran sonrisa en su rostro dirigió unas palabras a la grada. “Es una jugadora increíble, yo crecí viéndola jugar”, aseguró. Palabras que se malinterpretaron en su vertiente más cómica por la afición asistente, que rompió el silencio en una atronadora carcajada. Incluso a Venus Williams, 14 años mayor, le arrebató una ligera sonrisa.

Después de matizar y pedir un “lo siento” con una entrañable sonrisa en su rostro, terminó de alabar a su rival, lo que había pretendido desde un primer momento. “Es increíble tener la oportunidad de jugar contra ella en este escenario”. Todo felicidad para Muguruza, a la que los nervios le jugaron una ligera mala pasada.