Garbiñe Muguruza estaba tan contenta de lograr su primer título de la temporada que tras ganar la final del WTA Monterrey a Timea Babos (3-6, 6-4 y 6-3) no pudo contenterse y lo celebró por todo lo alto.

A la española se la ha visto muy feliz durante toda la semana en México y más participativa de lo habitual en sus redes sociales en un torneo donde a su conclusión expresó su agradecimiento a todos los aficionados que la han apoyado durante esta semana.

La española no había comenzado el año con buen pie, mostrándose muy irregular y lejos de su mejor nivel que le llevó a ser la número uno del mundo en el último tercio de 2017. Sus trpiezos en Miami e Indian Wells a las primeras de cambio, lo mismo que en el Open de Australia 2018, habían dejado dudas en su juego. Por eso su victoria en el WTA Monterrey, más allá de que no estuvieran las primeras espadas del circuito, hace que Garbiñe recupere la alegría y la confianza, necesarias para afrontar la gira europea con Madrid, Roma y sobre todo Roland Garros, como grandes alicientes.