Los deportes de riesgo siempre han precisado de gente valiente, de personas que quieran ir más allá de los límites establecidos para ponerse a prueba y para seguir demostrando que no hay límites si uno mismo se lo propone.

Existen multitud de actividades de este tipo, como por ejemplo descender montañas con acentuadas bajadas montados en una bicicleta adaptada a las condiciones físicas del terreno. Una actividad de mucho riesgo, tanto por la velocidad que alcanzan como por la dificultad y barreras que presenta el descenso.

Hoy en día, este tipo de deportes se están abriendo a cada vez más público gracias a las novedosas cámaras deportivas, capaces de ser instaladas en los equipamientos de los deportistas y, así, ofrecer a los usuarios espectaculares imágenes, como la del descenso de esta montaña en bicicleta. Espectacular.