La afición del Nápoles ha exhibido máscaras de Koulibaly en apoyo al jugador por los insultos racistas que recibió recientemente. Un gran detalle el mostrado en el estadio de San Paolo con la imagen de su defensa senegalés después de habersi sido objeto de burla racial ante el partido de la Lazio el pasado miércoles.

El colegiado Massimiliano Irrati decidió parar el partido hasta que los abucheos cesasen sobre Koulibaly en el estadio Olímpico. Durante tres minutos se suspendió el encuentro y más tarde el central del Nápoles agradeció a todos, jugadores de la Lazio y árbitro  “por su valor”.

Ahora su propia afición en el partido ante el Carpi ha querido tener este enorme gesto como muestra de apoyo y cariño, siriviendo además de lucha contra el racismo que desgraciadamente asola el fútbol mundial.