Pensábamos que lo habíamos visto todo en el mundo del deporte. Pero, ¿Qué pasaría si quieres jugar una partida al ping pong y no tienes compañero?. Esto es lo que le pasó a este hombre, que encontró en un mono un duro rival. ¡Menudo crack!. El homínido incluso le ajusta las bolas al borde de la pista, hasta tal punto de que va venciendo en la partida.

Parece que lleva toda la vida jugando. Aunque no se mueve, ni recoge las bolas, no le hace falta para desplegar una técnica que muchos quisieran.