Una de las anécdotas del decisivo partido clasificatorio para el Mundial de Rusia que disputaron Portugal y Suiza fue la presencia en el estadio de la famosa cantante Madonna.

Uno de los hijos de la artista juega en las categorías inferiores del Benfica (tiene once años) y ella no quiso perderse el choque en el que Cristiano Ronaldo y compañía se jugaban el billete para el Mundial de Rusia.

La artista, que esta semana se quejó en las redes sociales de las dificultades que tiene para encontrar casa en Lisboa, hizo una pausa en su búsqueda para ver en vivo a CR7.

La cantante publicó durante el verano en su perfil de la red social Instagram una fotografía de sus dos hijas adoptivas, Stella y Estere, vestidas con la equipación del Benfica y paseando por la capital lusa.