Solo podía pasarle a él. Nick Kyrgios, el tenista más excéntrico y a veces polémico del circuito, vuelve a ser noticia y no por sus triunfos. Eso sí, en su defensa hay que decir que en esta ocasión por un asunto menos polémico como los anteriores.

El australiano disputaba su partido de segunda ronda del Masters 1000 de Montreal 2017 ante Paolo Lorenzi, cuando sin mirar le tiró la toalla a un línea pensando que era un recogepelotas. El juez de línea ni se inmutó y la toalla cayó al suelo, teniendo el propio tenista que recogerla.