A Roger Federer le gustan los perros. O no. Viendo su extraña reacción al ser sorprendido por uno de sus patrocinadores con varios perros, en su mayoría adorables cachorros. Se le notaba un poco incómodo y hasta su primera pregunta fue sorprendente al ver salir un cachorrito de una caja: “¿Es un perro, verdad? Tengo un poco de miedo para ser sincero”.

Hasta se sentía raro cuando les ofrecía comida e iban todos hacia él. Al final, el tenista suizo confesó su fría relación con los perros: “Adoro los perros, pero no he pasado mucho tiempo con ellos”. Hay un motivo para ello, su profesión: “Con todos los viajes de los últimos 20 años es imposible tener mascota”.

Aunque los cachorros fueron cambiando su opinión: “Pero algún día tendremos perro”. La pequeña sorpresa por su cumpleaños no fue la única felicitación del día. Varios de sus compañeros en la ATP también le mandaron sus mejores deseos a través de las redes.