El show de Nick Kyrgios no tiene fin. Aunque esta vez estaba justificado. Durante el torneo de exhibición ‘Fast4’ disputado en Sidney, el jugador australiano recibió un pelotazo en toda la cara y a muy poca distancia de su compañero Alexandr Zverev.

Más que compañero de profesión, Zverev debía de ver a Kyrgios como un poderoso rival para el Abierto de Australia, pues el pelotazo no pudo ser más certero. Estaba cantado que la jugada iba a terminar mal cuando la pelota se quedó botando a escasos metros entre ambos.

Kyrgios se fue al suelo inmediatamente y prolongó su estancia en el azul de la pista todo lo que pudo, mientras Zverev se tumbaba en el suelo para intentar ayudarle entre las risas del público.

Tras el partido Zverev bromeó con todo el asunto: “Espero que algún día me perdones. Sé que es muy pronto para hablar de ello pero a lo mejor en uno o dos años nos reímos del tema”.

Los otros tenistas en pista, Hewitt y Dimitrov presenciaron el numerito. A Grigor, eso sí, la situación de pasar la red para interesarse por un rival le debía sonar, pues hace unos días en el ATP Brisbane su imagen acudiendo a interesarse por Kyle Edmund tras una torcedura de tobillo se volvió viral en el mundo del deporte.