El ciclista noruego Odd Christian Eiking no acabó La Vuelta 2017 porque su equipo (FDJ) le mandó para casa antes de esta última etapa por Madrid por “comportamiento inapropiado” en la víspera de esta jornada final que coronó a Chris Froome como campeón.

En un escueto comunicado y sin aportar más detalles, el FDJ asegura que “no hará ningún comentario adicional” aunque aclara que “en este deporte de alto nivel se requiere de un comportamiento profesional durante cualquier instante”.

El hecho, no confirmado pero del que todo el mundo habla es que el joven ciclista noruego se excedió con el alcohol tras la etapa de L’Angliru. Una decisión fulminante y aún más sorprendente, ya que Eiking podría haber esperado a la fiesta final de este domingo para celebrar que finalizaba una gran vuelta.

Sólo tiene 22 años y pese a este gravísimo error de disciplina, el hecho de que el año que viene haya firmado por el equipo belga Wanty también puede haber pesado en la drástica decisión del FDJ.

En cualquier caso, el caso más sonado de este tipo de comportamiento inadecuado de ciclistas mezclando una noche de farra con alcohol en La Vuelta ocurrió en 2010 cuando Bjarne Riis mandó para casa a Stuart O’Grady y Andy Schleck en Salou.