Sucedió en el partido de liga argentina entre Lanús y Gimnasia. Corrían los minutos de descuento de la primera mitad cuando el centrocampista de Gimnasia, Fabián Rinaudo, cometió un insólito error cuando levantó la mano pidiendo fuera y el balón acabó golpeándole en el brazo. El colegiado no lo dudó un segundo y terminó decretando la pena máxima.

De nada sirvieron las protestas de Rinaudo al árbitro en un partido con victoria para Lanús (1-3) merced al triplete de José Sand.