A lo largo de una temporada futbolística suelen verse infinidad de fallos. Solo algunos de ellos, por lo sencillo que parecían a priori, alcanzan el recurrente título de ‘fallo del año’ -incluso aunque, al cabo de un año, haya decenas de ‘fallos del año-.

Uno de los candidatos en este 2017 va a ser sin duda este protagonizado por Dennis van Duinen. Este futbolista se encargó de que un partido que hubiera terminado en el anonimato de la 4ª división holandesa acabase en telediarios de todo el mundo. Este delantero encaró al portero y, gracias a un rebote, se lo quitó de encima para, a puerta vacía, sin rivales y a una distancia que garantizaba el éxito rematar a portería.

El gol cantado dio paso a manos en la cabeza y exclamaciones de asombro. Su disparo se fue por encima del larguero en lo que hubiera puesto un cómodo 3-0 para su equipo, el Harkemase Boys, en el marcador. ¿Podía acabar peor la historia? Sí, podía. Su rival, el Capelle, le dio la vuelta al marcador y acabó ganando 2-3… ¡Vaya día!