Tras un espectacular e igualadísimo choque, el duelo entre Lakers y Spurs se tuvo que decidir en la prórroga, favorable finalmente a los angelinos (122-112) y que complica las opciones de playoffs al cuadro texano. Pero además de un desenlace de infarto, el partido tuvo algo más. En la última posesión del tiempo reglamentario, con 108-108 en el marcador, el base local Josh Hart entró a canasta para resolver la velada en la que suponía la acción más importante del partido. En ese preciso instante ocurrió lo siguiente:

La cadena de televisión que emitía el partido coló (por accidente) un corte publicitario en el momento más inoportuno de retransmisión deportiva, ante la indignación de miles de espectadores y el posterior incómodo silencio de los narradores, que tuvieron que dar paso a la prórroga habiendo impedido a la audiencia ver el motivo.