Fernando Alonso no pudo ocultar su decepción tras el cambio de motor en su McLaren-Honda, que le relegará en 35 posiciones en la parrilla de salida del Gran Premio de Japón celebrado en el Circuito de Suzuka. El piloto asturiano esta vez lo achacó a la mala suerte, que parece haber abandonado a la escudería británica desde hace mucho tiempo, más si cabe después de que consumara el divorcio con Honda.

Alonso volvía a utilizar las redes sociales para expresar un sentir, a la espera de lo que pueda suceder el año próximo, del que todavía no se sabe su futuro, a pesar de la confirmación de Renault como nuevo motor de McLaren para 2018. “Mala suerte, hubo un inesperado cambio de motor la pasada noche que compromete de nuevo un GP, pero grandísimo esfuerzo de todo el equipo para tener el coche listo. Daré lo mejor de mí y lucharé. Gracias a todos”.