Max Verstappen y el equipo Red Bull comenzaron con mal pie el Gran Premio de Bahrein de Fórmula 1 2018. El RB14 del piloto holandés se quedó sin potencia nada más comenzar los primeros entrenamientos libres y Max se las vio y se las deseó para poder devolver el monoplaza al box y poder reparar la avería eléctrica.

Verstappen intentó llegar con la inercia que llevaba a boxes, pero finalmente se tuvo que bajar y y empujarlo con la ayuda de los ‘marshals’.

La imagen del holandés, que solo pudo ser sexto en la primera carrera en Australia tras otra accidentada prueba, recuerda a la de Fernando Alonso en Hungría 2016 cuando le dejó tirado el motor Honda y también tuvo que empujar el coche.

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