Los Cardinals de St. Louis iban 5-4 abajo en el marcador en el duelo frente a los Royals antes de la sexta entrada cuando de pronto un gato apareció sobre el césped del Busch Stadium. El encuentro estuvo detenido momentáneamente hasta que un joven operario del equipo fue el encargado de capturar al gatito, que se revolvió entre las manos del joven hasta morderlo en un dedo. Afortunadamente todo quedó en un susto y el valiente lució luego en redes una fotografía en la que aparecía sano y salvo… con una ligera magulladura.

Curiosamente, la presencia del animal fue el detonante de la remontada del equipo local, que se acabó anotando la victoria por 8-6.