Sin duda, es la imagen de la temporada en el Mundial de motociclismo. Marc Márquez se jugaba el campeonato en el circuito de Cheste y al final de la recta principal salvó una inevitable caída con una milagrosa maniobra. El piloto de Honda se llevó los elogios de compañeros, rivales y aficionados e incluso algunos llegaron a poner encima de la mesa que Márquez había desafiado las leyes de la física.

Ahora, el equipo Honda ha querido dar respuestas sobre esta sorprendente maniobra del flamante campeón del mundo. Gracias a la telemetría hemos descubierto algunos de los detalles de aquel momento que pudo cambiarlo todo. Así, se ha sabido que Márquez alargó la frenada 30 metros, mucho más que lo habitual, y llegó a la curva a 153 km/h en tercera marcha. De este modo, la rueda delantera no hizo la entrada de modo correcto y el tren delantero se deslizó más de 50 metros.

Además, la moto alcanzó una inclinación de 64 grados que hubieran terminado en caída en un elevadísimo porcentaje de casos pero Márquez escondía un conejo en la chistera: “Al llegar a la curva, ya vi venir que había entrado demasiado rápido, pero pensé ‘yo la freno, yo entro’. Apoyé la rodilla, solté el freno y entonces se me cerró la horquilla. Pensé ‘¡Adiós! Pero entonces, ‘¡pum!’ ¡Apoyé el codo! Hice palanca con el codo y la rodilla, y creo que con la ayuda de los aficionados, se levantó (la moto)”.