Los nervios pueden despistar a cualquiera, incluso si acabas de coronarte en Wimbledon por octava vez, como Roger Federer, convirtiéndose en el más laureado del Grand Slam londinense.

Tras su victoria ante Martin Cilic, al entrar en la sala donde esperaban a Roger para felicitarle, el primer saludo y cálido abrazo es para su madre, después llega el beso de su mujer Mirka y segundos después, un poco aturdido ya, pasa a saludar con tres besos a Kate Middleton, un apretón de caballeros entre el tenista y el príncipe Guillermo que acaba con el pulgar levantado para agradecer sus palabras y justo en ese momento se da cuenta que su padre estaba al otro lado esperando su turno y fue decidido a abrazarle.

Un despiste que todos podemos tener, los nervios de un título como Wimbledon afectan hasta a Roger Federer, el tenista que más títulos británicos colecciona.