El árbitro Giorgios Kominis concedió el triunfo por 1-0 al PAOK ante el AEK Atenas y dio por concluido el encuentro, según anunció el club de Salónica en las redes sociales.

La decisión exaltó a los seguidores. Pero también a los jugadores locales, que cercaron al juez del encuentro, y al cuerpo técnico, que saltó al terreno de juego para acentuar su protesta.

Sobre el césped irrumpió, excitado y molesto por la decisión el presidente de la entidad Ivan Savidis, que se dirigió al árbitro. La situación se prolongó durante varios minutos. Los jugadores del AEK se marcharon al vestuario, que poco después logró alcanzar también el árbitro. En pleno caos, los futbolistas del PAOK permanecieron en el campo a la espera de que se reanudara el partido.

Finalmente, el árbitro, en la caseta, optó por dar por finalizado el encuentro y según el PAOK incluyó el marcador de 1-0 para el equipo de Salónica.