Grandes nombres del baloncesto como el seleccionador español, Sergio Scariolo, o el entrenador del Real Madrid, Pablo Laso, han mostrado su indignación ante la situación que viven en Málaga clubes de base que han recibido sanciones municipales por el ruido que hacen al entrenar.

Una polémica que ha llevado incluso a movilizar al baloncesto de base de esta ciudad, que ha acordado manifestarse el próximo sábado y paralizar desde ese día 300 partidos de competiciones federadas en protesta por los impedimentos que sufren numerosos equipos para entrenar debido al límite horario impuesto en colegios e institutos.

Esta medida de apoyo a los equipos afectados la han decidido treinta clubes del baloncesto malagueño tras una reunión convocada por la Federación Andaluza de Baloncesto.

Esta denominada “crisis del ruido” surge por el desacuerdo entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento malagueño para firmar un convenio que permita a estos clubes una ampliación en el horario de uso de las instalaciones educativas hasta las diez de la noche y no únicamente hasta las ocho de la tarde como ocurre ahora.

El acuerdo inicial se vio roto tras la notificación de dos multas, de 12.001 euros cada una, a sendos clubes que entrenaban en colegios tras las denuncias de vecinos que se quejaban del ruido, medida que además incluye que los equipos cesen en su actividad.

 

 

En el caso de uno de los centros, el sonido emitido superaba en un decibelio el límite establecido por ley, según ha explicado a Efe el presidente del club Málaga Basket, José Parásceves.

Patrullas para controlar actividades deportivas

Las sanciones son consideradas “injustas” y pueden suponer “la desaparición de los clubes”, ha comentado a Efe el portavoz de otro equipo, el Puerta Oscura, Juan José Ruano. “El Ayuntamiento, a raíz de estas multas, ha decidido colocar patrullas de policías en los diferentes colegios para que no se realicen actividades a cualquier hora de la tarde”, ha añadido Ruano, que cree que, “en lugar de tomar medidas o de tratar de cambiar la normativa, se ha limitado a dictaminar el cierre”.

Scariolo ha demandado en las redes sociales “una solución ya”, mientras que Laso se pregunta: “¿como padres no nos gustaría ver a nuestros hijos más tiempo haciendo deporte?”. Y añade: “tiempo que no emplearían en otras cosas”.

El exseleccionador nacional de baloncesto Javier Imbroda, que precisamente ocupó responsabilidades en el Consistorio malagueño, ha señalado: “Málaga sin baloncesto de formación por desacuerdo entre administraciones. Dicen proteger a algunos vecinos por ruidos del balón. ¿Y quién protege a nuestros niños de su derecho a jugar?”.