El Celtic de Glasgow protagonizó una de las grandes sorpresas en la última ronda previa de la Champions League, tras caer eliminado contra el Malmö. El conjunto católico de Glasgow no disputará la próxima edición del máximo torneo continental.

Y parece ser que la definición de la eliminatoria no fue recibida de buen agrado por algunos de los propios futbolistas del Celtic, como por ejemplo Griffiths, quien se descontroló y agredió de forma desmesurada a un rival con un rodillazo que fue cazado por las cámaras.

El delantero fue amonestado con tarjeta amarilla. Una decisión que fue muy protestada, porque fue una agresión en toda regla y, parece ser, la amarilla fue un castigo menor por la gravedad de la acción.

Impresionante rodillazo en los testículos de Leigh Griffiths a Anton Tinnerholm