El partido entre el Estrasburgo y el Lille dejó un hecho anecdótico para la historia. El equipo de Bielsa con los tres cambios ya realizados (en el minuto 38) vio cómo su portero se auto expulsaba tras ser el protagonista de una jugada absurda.

 

Con uno menos era el delantero del equipo, Nicolas de Preville, el que se colocaba bajo los palos. Pero el nuevo arquero no tuvo suerte tampoco y acabó encajando un gol.

 

El siguiente en defender la portería sería el defensa Amadou. Estuvo a punto de parar un penalti, pero al igual que sus compañeros acabó encajando un gol. Al final, cayeron derrotados