La Copa Confederaciones de Rusia tiene tres oráculos para predecir los resultados del torneo de las naciones que buscan hacerle sombra al famoso adivino del Mundial de Sudáfrica, el pulpo Paul: un gato sordo, una osa polar y un robot.

Aquiles, un felino blanco que habita en el museo del Hermitage, es el “oráculo oficial” de la competición que se disputa en San Petersburgo, Kazán, Sochi y Moscú entre el 17 de junio y el 2 de julio.

Según los veterinarios, la elección cayó sobre el inquilino del Hermitage porque tiene los otros cuatro sentidos más desarrollados de lo habitual a causa de su sordera.

Aquiles ya vaticinó el ganador del partido inaugural de la Copa Confederaciones que disputaron Rusia y Nueva Zelanda y que se saldó con victoria del equipo eslavo (2-0). Subido a una ventana, el gato se inclinó por el platillo con la comida bajo la bandera de Rusia.

A Aquiles le pisa los talones la osa polar Nika, del centro de rescate del zoológico de Moscú.

Ese plantígrado fue elegido como oráculo del torneo de fútbol por su pasión por los balones, que a veces usa incluso como almohada. Nika se estrenó como pitonisa con el partido entre Australia y Alemania que se disputará esta tarde y en el que dio por ganador a los teutones.

El tercer oráculo de la Copa Confederaciones es un androide. El robot Baxter predice los resultados de los partidos poco antes de su inicio al levantar con sus pinzas uno de los tres cubos que se le ofrecen, dos de ellos con los nombres de las respectivas selecciones y el tercero con la opción del empate. Hasta ahora, Baxter ha acertado un pronóstico y ha fallado con otro, así que su futuro como adivino de la Copa Confederaciones es muy incierto.